La evolución de la cirugía laparoscópica: procedimientos realizados a través de una sola incisión oculta en el ombligo, sin cicatrices visibles, menor dolor, menores riesgos y mejor recuperación.
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La cirugía sin huellas es una evolución de la cirugía laparoscópica convencional. A diferencia de la técnica tradicional que requiere entre 3 y 5 incisiones, esta técnica nos permite realizar procedimientos quirúrgicos a través de una sola incisión oculta dentro del ombligo.
Al disminuir el número de incisiones logramos un menor dolor postoperatorio, una rápida incorporación a actividades cotidianas y excelentes resultados estéticos, además de reducir el riesgo de complicaciones postoperatorias como hernias incisionales, infecciones de heridas o hematomas.
Para lograr realizarla utilizamos dispositivos y pinzas magnéticas que nos permiten movilizar órganos intrabdominales sin necesidad de incisiones adicionales, o micro instrumentación laparoscópica: pinzas extremadamente delgadas que no requieren puntos de sutura y cuyas marcas suelen desaparecer.
La colecistectomía —extirpación de la vesícula biliar— es el procedimiento más frecuente realizado con esta técnica. En México se estima que entre el 20 y 30% de la población tiene litiasis vesicular, muchas veces sin saberlo.
El cuadro clásico es dolor en el cuadrante superior derecho tras la ingesta de alimentos grasos, acompañado de náusea y vómito. Con la técnica sin huellas, el paciente se recupera más rápido y sin las cicatrices de la cirugía convencional.
La apendicectomía también puede realizarse bajo la técnica sin huellas en pacientes seleccionados. El cuadro clásico es dolor periumbilical que migra al cuadrante inferior derecho, acompañado de náusea, vómito y fiebre.
Una valoración quirúrgica temprana es clave para evitar la perforación apendicular y sus complicaciones. En los casos adecuados, esta técnica permite una recuperación notablemente más rápida sin dejar marca.
Las hernias abdominales —umbilicales, inguinales, femorales y posincisionales— son defectos de la pared muscular por donde protruyen grasa o intestino. En pacientes candidatos, la técnica sin huellas ofrece los mismos resultados con una recuperación significativamente más rápida.
La sintomatología típica es un abultamiento en la zona del defecto con molestia o dolor. Una hernia complicada con dolor intenso y distensión requiere atención inmediata.
Si padeces alguna de estas situaciones, agenda una cita de valoración para saber si eres candidato a esta técnica.
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